14.10.25

LADRILLO Y LUZ

 


Este pasillo me llamó la atención por su repetición casi hipnótica. No hay nada extraordinario en él, y sin embargo, la forma en que los arcos se suceden, cómo la luz entra lateralmente y cómo el verde se cuela entre las columnas, lo convierte en algo digno de ser observado.

La fotografía no siempre necesita drama. A veces basta con reconocer el orden, la textura y el ritmo que nos rodea. Esta imagen es eso: una pausa visual en medio de la arquitectura cotidiana.

TRANSPARENCIA EN PAUSA

 


A veces no hace falta buscar grandes escenas para encontrar algo que nos detenga. Este vaso, medio lleno y medio olvidado, estaba ahí, sobre una mesa cualquiera, en medio del ruido de la ciudad. Lo que me llamó la atención no fue el objeto en sí, sino cómo la luz lo atravesaba, cómo los reflejos dibujaban formas que normalmente pasan desapercibidas.

No hay historia detrás, ni mensaje oculto. Solo un momento en el que decidí mirar con calma. Y eso, a veces, basta.

LADRILLO Y LUZ

  Este pasillo me llamó la atención por su repetición casi hipnótica. No hay nada extraordinario en él, y sin embargo, la forma en que los a...